Textos Recomendados Engels Carta a JOSE BLOCH En Königsberg Londres, 21- [22] de setiembre de 1890.
....Según la
concepción materialista de la historia, el factor que en última instancia determina la
historia es la
producción y la
reproducción de la vida real. Ni Marx ni yo hemos afirmado nunca más que esto. Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor económico es el único determinante, convertirá aquella tesis en una frase vacua, abstracta, absurda. La situación económica es la base, pero los diversos factores de la superestructura que sobre ella se levanta --las formas políticas de la
lucha de clases y sus resultados, las Constituciones que, después de ganada una batalla, redacta la clase triunfante, etc., las formas jurídicas, e incluso los reflejos de todas estas luchas reales en el cerebro de los participantes, las teorías políticas, jurídicas, filosóficas, las ideas religiosas y el desarrollo ulterior de éstas hasta convertirlas en un sistema de dogmas-- ejercen también su influencia sobre el curso de las luchas históricas y determinan, predominantemente en muchos casos, su forma. Es un juego mutuo de acciones y reacciones entre todos estos factores, en el que, a través de toda la muchedumbre infinita de casualidades (es decir, de cosas y acaecimientos cuya trabazón interna es tan remota o tan difícil de probar, que podemos considerarla como inexistente, no hacer caso de ella), acaba siempre imponiéndose como necesidad el
movimiento económico. De otro modo, aplicar la teoría a una época histórica cualquiera sería más fácil que resolver una simple ecuación de primer grado.
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Versos a Manuel Rodríguez
Manuel Rodríguez,
patriota popular
por excelencia
porque tuvo consecuencia
si, ¡ay! que sí,
hacia el pueblo con ojotas
rosa, ¡ay! romero y el alelí.
El no aceptó que la bota
del invasor extranjero
explotara nuestro suelo
saqueara nuestras riquezas
hoy le canto mis tristezas,
si, ¡ay! que sí,
al popular guerrillero,
rosa, ¡ay! romero y el alelí.
Del pueblo fue conductor
en su lucha nacional
el fue el héroe popular,
¡ay! si, ¡ay! que si,
de la libertad el motor,
rosa, ¡ay! romero y el alelí.
Por eso es que con amor
mi corazón al latir
lamenta su triste fin
y condena al criminal
caíste por un chacal
¡ay! si, ¡ay! que si,
asesinado en Til-Til
rosa, ‘ay! romero y el alelí.
Los copihues se enlutaron
la cordillera tronó
la nieve se derritió
¡ay! si, ¡ay! que si,
los canarios se callaron
rosa, ¡ay! romero y el alelí.
Cuando a tí te asesinaron
el pueblo dio su gemir
no te pudo despedir
los malvados te ocultaron
hoy día te recordamos
si, ¡ay! que si,
mi homenaje y mi sentir
rosa, ¡ay! romero y el alelí.
En Til-Til en el camino
terminaron tu existencia
no te tuvieron clemencia,
¡ay! si, ¡ay! que si,
los cobardes asesinos,
rosa, ¡ay! romero y el alelí.
A la sombra de un espino
te dejaron hecho harnero
y te encontró un ovejero
que en tu suelo te enterró
homenaje te rindió
¡ay! si, ¡ay! que si,
emocionado y sincero
rosa, ¡ay! romero y el alelí.
Por fin he de terminar
mi homenaje cariñoso
para el patriota valioso
¡ay! si, ¡ay! que si,
para el héroe popular,
rosa, ¡ay! romero y el alelí
Para el soldado ejemplar
que entregó su vida entera
por una causa sincera
con un valor sin igual
gloria al héroe nacional
¡ay! si, ¡ay! que si,
que defendió nuestra tierra,
rosa, ¡ay! romero y el alelí.